Hacia una mirada ¿contemporánea?: fotografía mexicana en San Diego, CA.

En el presente ensayo, Cristina del Río examina los alcances de esta exposición y su propuesta para construir una identidad desde las miradas de fotógrafos mexicanos. La reflexión es hoy todavía más trascendente: la situación que viven nuestros connacionales en EE. UU. nos hace cuestionarnos cómo nos ven los demás y cómo nos vemos nosotros mismos. 

Cristina Del Río

 

El difícil ejercicio de precisar el presente casi siempre muestra el boceto de un proceso inexacto sobre el objeto explorado. No obstante, en este acto de investigación, aunque no sea posible llegar a esclarecimientos definitivos, sí podemos observar algunas conclusiones o rutas para continuar la indagación. Esta es la apuesta de la exposición Point/Counterpoint: Contemporary Mexican Photography, presentada en Museum of Photographic Art (MOPA) de San Diego del 4 de noviembre de 2017 al 15 de abril de 2018.

A partir de más de 100 obras de 19 fotógrafos mexicanos, la muestra traza algunas direcciones que pretenden formular una idea sobre el trabajo de la fotografía mexicana contemporánea, que se ha estado produciendo entre los años 2000 y 2015. La exposición está organizada por temas que funcionan como círculos concéntricos: estos son tan semejantes como opuestos entre sí; al mismo tiempo que comparten puntos, se contraponen.

Museum of Photographic Arts

 

El ejercicio curatorial se basó en una investigación previa y en conversaciones con personalidades clave de la fotografía mexicana. El proceso de este trabajo también se exhiben: los videos con las entrevistas están expuestos en las salas entre los proyectos fotográficos que componen cada una de las cuatro secciones.

Pero la intención de este proyecto de curaduría binacional, realizado entre Gerardo Montiel Klint, Alejandro Castellanos, Mauricio Ortiz, (los tres de México), Deborah Klochko y Joaquín Ortiz (ambos de San Diego), no parece ofrecer un panorama definido, sino que surge como el transcurso de una investigación con miras al futuro de la práctica fotográfica en México.

Me atrevo a intuir que el trabajo curatorial no partió de la imagen para pensar en tendencias que definan la producción contemporánea, sino de cómo ciertos conceptos, que se debatieron para intentar comprender el contexto mexicano en la actualidad, influyen en el trabajo del fotógrafo. En efecto, los artistas y proyectos expuestos parecen ilustrar la amplia cartografía de tópicos con la cual los curadores decidieron organizar la exposición: abstracción, realidad, esencia, ironía, otredad, mestizaje, diversidad, dolor, paisaje, religión, género, fracturas sociales.

Si el trabajo curatorial se hubiera basado en observar el trabajo de los fotógrafos, encontraríamos en la muestra ejemplos representativos de una supuesta definición de lo contemporáneo mediante las imágenes mismas. En cambio, las propuestas seleccionadas encajan en la interpretación de extensas temáticas que reflexionan sobre conceptos con la intención de aproximarse a la nebulosa tarea de definir lo contemporáneo, lo mexicano y la fotografía.

El acierto de esta organización reside en que permite al público recorrer las salas en una práctica de configuración de conceptos a partir de imágenes; al mismo tiempo que puntualizan, se confrontan. Por ejemplo, uno de estos ejes es la ironía y la otredad. Estos conceptos marcan el tratamiento con el que los fotógrafos abordan la noción de identidad y tradición, es decir, lo mexicano. El punto es el mestizaje; a grandes rasgos, se trata de cómo se inserta la colonia española en la cultura prehispánica a partir de la religión; en un intento de unificación. El contrapunto es la diversidad, que se muestra a partir ciertas minorías en México.

Las series que se contraponen en esta sección son Ricos y famosos, de Daniela Rossell; San Pedro Garza García, de Yvonne Venegas; Pelirrojos, de Andrés Carretero; Silvestres, de Juan José Herrera; 12 D, de Federico Gama; Nueva era, de José Luis Cuevas; Parásitos y perecederos, de Daniela Edburg; el Muro de la concertación, de Fernando Montiel Klint; y Afiches con tatuajes, de Dr. Lakra.

Los proyectos de Rosell y Venegas retratan la intimidad de la clase alta mexicana.

Daniela_Rossell fotógrafa mexicana

Mientras que la serie Ricos y famosos cuida cada detalle de la composición para exhibir la ostentosa vida de las ricas retratadas en sus casas, Venegas encuentra en la composición imperfecta una forma de mostrar su vulnerabilidad. Aun si el retratado no está listo para ser fotografiado por Venegas, es como si la mirada pudiera acercarla a los temas que le interesan: cómo se construye una clase o la relación de la cámara en la vida de ciertas personas en sitios específicos, entre otros.

Frente a estos proyectos, se presenta también la serie 12 D, de Federico Gama, en la que el fotógrafo realiza un registro de una de las creencias históricas más arraigadas en el México actual, el culto guadalupano. A lo largo de 12 años, capturó instantes durante 12 horas de cada 12 de diciembre. Las imágenes de los peregrinos guadalupanos muestran el paso del tiempo en un momento singular de la tradición mexicana. Este proyecto se contrapone al de José Luis Cuevas, quien, con Nueva era, aborda el tema de la religión desde la narrativa de la imagen, abriendo direcciones metafóricas para explorar el aspecto espiritual en el ser humano.

José Luis Cuevas fotógrafo mexicano
José Luis Cuevas / «Nueva Era»

El trabajo de Andrés Carretero se detiene en las minorías de México. Su serie Pelirrojos muestra la paradoja de una sociedad que margina y dignifica a lo otro. Al mismo tiempo que se concibe a los pelirrojos como un símbolo de mala suerte, este rasgo fenotípico también tiene es admirado. En esa dinámica de punto y contrapunto, Series silvestres, de Juan José Herrera, hace retratos de un hombre mexicano con un papel tapiz de flores de fondo, siguiendo su búsqueda de las posibilidades expresivas a través del paisaje y el cuerpo. Por otro lado, los proyectos de Daniela Edburg y Fernando Montiel Klint muestran escenarios teatrales que dialogan con cierta tradición de la imagen y, a su vez, cuestionan el tiempo a partir de técnicas contemporáneas. Los Afiches con tatuajes, del Dr. Lakra, explora lenguajes visuales con tatuajes y, utilizando la intervención en fotografías previas, crea imágenes irreverentes.

Juan José Herrera fotógrafo mexicano
Juan José Herrera / «Silvestre II»

El contraste es el acto que guía al espectador entre las propuestas de la muestra; el trabajo curatorial produce la sensación de un proceso en construcción o de un ejercicio que intenta precisar, reconocer, negar y afirmar. La idea de una mirada mexicana se plantea como una pregunta que, con cada proyecto fotográfico, se sostiene del intento por reconocer una historia común y una experiencia de las vivencias contemporáneas. En este ejercicio de conocimiento, la pregunta de “¿qué es la fotografía contemporánea mexicana?” aún tiene un resultado ambiguo.


 

Cristina del Río (Ciudad de México)

Estudió Letras Hispánicas en la UAM Iztapalapa. Estuvo encargada de la difusión en los museos Muca Roma y Sala de Arte Público Siqueiros, así como en el proyecto de arte público Implante de Marcela Armas. Actualmente, desarrolla una investigación sobre la formación de públicos en el arte contemporáneo.

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