Combustibles fósiles (dos poemas)
Nos emociona compartir este adelanto de Combustibles fósiles, el nuevo libro de poesía de Enrique Urbina, que verá la luz próximamente en Malabar Editorial. ¡Disfruten!
Enrique Urbina
La Gran Discordancia
La erosión no es tan diferente a la ansiedad
las formas
de lo que se sabe
que no se sabe:
un cuarto de la historia de la Tierra
falta
mil millones de años de amnesia
y antes, el periodo Ediacárico —mi casa (tu casa) estaba rodeada por lenguas,
el chalán que nos trajo las varillas era un molusco que contaba chistes
sobre la lenta separación
de la Gran Gondwana—
pensaba que nunca podría desgajarse
[Y L U E G O L A G R A N D I S C O R D A N C I A]
—justo antes de la explosión Cámbrica: la vida los fantasmas
que no aúllan—
Nos quedó espacio que da comezón
donde ufólogos, criptozoólogos y otros seres con antenas Dish
que resienten el capitalismo
y viven, como dice Jameson, la conspiración del ignorante,
aseguran que todo podría haber
sucedido:
Mil millones de años para que existieran civilizaciones más sabias que la nuestra (¿y si eran tan
inteligentes…?)
Mil millones de años para que los tamales se inventaran y se olvidaran y se volvieran a inventar
Mil millones de años para que el Quixote se reescribiera como Borges hubiera querido
Mil millones de años para que padres e hijos limaran asperezas
Pero se llama la Gran Discordancia
y no la Gran Fantasía
por algo

Ascenso victorioso desde las entrañas de la tierra
Este es el intestino de tu abuelo,
este es el dolor que yo siento por él, toca mis brazos con piel de gallina
después de que le torcieron el cuello.
Este es el pelo que se me cae cuando me acuerdo
que tomaste la mano de una mujer que te dijo que era yo, y no lo era, y le creíste. Toca mi cabello
grasoso como el tuyo, a ti también se te cae, pero no por la misma razón.
Esta es la primera ropita que usaste después de las sábanas. No la hice yo,
pero yo la hice tuya. Toca tu propia piel y dime que no se parecen.
Esta es la primera vez que nos vemos después de tu viaje a la cueva de Montesinos.
Has cambiado, y ya no nos podemos abrazar con fuerza. Tienes microorganismos que me harían daño.
Dame un beso en el cachete, como lo hiciste antes de bajar.
Ve de nuevo y tráeme un llaverito como la última vez.
Regresa pronto, ojalá las cosas estén mejor.
Enrique Urbina (CDMX, 1993).
Es autor de Aquí el silencio no descansa (Dharma Books, 2018), Nadie encontrará mis huesos (Paraíso Perdido, 2020) y Creo en ti pero también creo en piegrande (Museo Bicentenario, 2024). Ha publicado en revistas como Nexos, Southwest Review, Tierra Adentro y Chilango. También ha sido galardonado con la Beca Fulbright y actualmente estudia el doctorado en Literatura en la Universidad de Pensilvania.

